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LEGAL
LA
NUEVA LEY DE EXTRANJERÍA ENDURECE LAS SANCIONES PARA LOS
EMPRESARIOS QUE CONTRATEN A INMIGRANTES ILEGALES
Ya
no hay marcha atrás, la polémica Ley de Extranjería
8/2000 entra en vigor a pesar de las críticas que ha
generado en la oposición. Sus detractores destacan que
implica una enorme restricción de derechos para los
extranjeros irregulares
y
el endurecimiento de las condiciones para obtener la
residencia temporal. Por
el
contrario, sus defensores argumentan que contribuirá a
solucionar el problema de la inmigración ilegal y, por
extensión, impedirá la explotación que éstos
sufren.
Sólo
a quienes obtengan un permiso de estancia o residencia en
nuestro país se les reconocerán los derechos
de reunión, asociación, sindicación, manifestación y
huelga. Los inmigrantes que no hayan
conseguido
en el plazo preciso "los papeles" se encontrarán
desprotegidos ante las más diversas situaciones.
En la Ley también se establece que sólo quienes
acrediten haber vivido en España cinco años podrán
conseguir el preciado permiso de residencia. La anterior
Ley fijaba el período en tres años
menos.
Sanciones
Recientes
acontecimientos han puesto de manifiesto la situación de
los inmigrantes en España.
Muchos
son explotados, trabajan en condiciones precarias y tienen
cada día más difícil asegurar su permanencia en este país.
La zona sur de la península alberga al mayor número de
extranjeros, ya que allí las necesidades de mano de obra
para el campo son mayores.
La
Ley de Extranjería 8/2000 endurece el régimen
sancionador para los empresarios que contraten inmigrantes
"sin papeles". Las multas podrán llegar a los
diez millones de pesetas por persona contratada
irregularmente, incluso se prevé la posibilidad de cerrar
la empresa infractora por un período máximo de cinco años.
Por
otra parte, los
ciudadanos europeos residentes en España tienen
reconocidos la práctica totalidad de los derechos que
figuran en la constitución. Los acuerdos suscritos en la
Comunidad Europea han dado
lugar a una figura jurídica especial: "la ciudadanía
de la Unión Europea". Gracias a ésta, los individuos
empadronados en cualquier país europeo podrán trabajar
en el resto sin ningún tipo de dificultad.
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