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Revista Canalempresa
MUNDO
INTERNET
LA
REVOLUCIÓN DE LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN EN EL
ENTORNO ECONÓMICO
La
velocidad de los cambios producidos en los últimos años,
impulsados por la convergencia y rápido desarrollo de las
tecnologías de la información y comunicaciones,
han generado ya un mundo virtual de información
digitalizada, estrechamente
vinculado al mundo concreto en que realizamos nuestras
vidas y
al
funcionamiento de las organizaciones.
Lo
más visible de estos cambios ha sido la incorporación de
nuevos instrumentos de trabajo y modos de
empleo a nuestras organizaciones y empresas, favorecida
por la reducción del coste de adquisición,de los
requisitos de instalación y la simplificación en su
manejo.
En
la actualidad nos encontramos en tránsito desde la
sociedad industrial a la sociedad de la información. Las
nuevas tecnologías de la información están modificando
las formas de producción, gestión y comercialización de
la mayoría de los sectores económicos y además,
introducen nuevas actividades económicas, incidiendo
incluso en nuevas prácticas sociales de comunicación.
Los cambios que se producen nos permiten vislumbrar los
inicios de una nueva forma de organización económica
marcada por la irrupción, -fundamentalmente, pero no sólo-
de estas tecnologías de la información y de la
comunicación.
La
sociedad de la información está revolucionando la forma
de entender el trabajo y la vida laboral. Las
organizaciones cambian, pasando de estar estructuradas en
base a estructuras jerárquicas rígidas a hacerlo de
acuerdo con formas más descentralizadas, flexibles, en la
que los flujos de información circulan horizontalmente y
no verticalmente. Se pasa de organizarse en funciones a
organizarse
alrededor
de procesos.
Evidentemente
los nuevos modos organizacionales repercuten en el tipo de
competencias y habilidades que se requieren a los
trabajadores. Las habilidades son más amplias, más
elevadas, se requiere más flexibilidad para realizar
nuevas tareas, que se deben efectuar en colaboración
estrecha con otros trabajadores, de la misma o de otra
empresa.
Otra
de las tendencias que también puede observarse es la
reducción del tamaño de las empresas y una vuelta a las
actividades de base, abandonando actividades iniciadas
tras acciones de integración vertical o de diversificación.
Las herramientas que la Sociedad de la Información pone a
nuestra disposición deben utilizarse de la mejor manera
posible para aprovechar su potencial de creación de
riqueza y empleo. Si la velocidad y la magnitud del cambio
provoca un riesgo de dislocaciones económicas y sociales,
es necesario tomar una posición activa que gestione el
proceso de transformación en vez de sufrirlo pasivamente.
Ante
todo esto, el principal problema para las empresas no será
tanto competir sino cómo y dónde hacerlo, para lo que es
necesario abandonar gran parte de los planteamientos de la
etapa anterior. Por
tanto,
la empresa que desee renovarse debe llevar a cabo un
cambio de mentalidad tanto de los directivos como del
resto de los trabajadores. Este cambio supondrá un
importante giro en la empresa,
en
el que las nuevas tecnologías de la información serán
el elemento clave, siempre planificándose
adecuadamente.
Es
esencial para las empresas no quedarse atrás y acometer
una renovación de sus tecnologías de la información,
que le permita diseñar los sistemas de información más
acorde con sus planteamientos estratégicos para poder
suministrar la información adecuada en el momento
preciso. Todo lo apuntado
nos
conduce a un cambio social, económico y cultural que
deben empezar a planificarse desde hoy.
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