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Revista Canalempresa
RECURSOS
HUMANOS
EL LIDERAZGO COMO UNA DE LAS FUNCIONES DE LA DIRECCIÓN
¿De qué modo debe actuar un directivo para desarrollar en sus
subordinados un sentido de
equipo? ¿Cómo consigue que sus colaboradores sean
competentes y productivos? El liderazgo es una de las
variables más estudiadasdebido a la gran influencia que
ejerce en una organización. Hoy en día, los
jefeseficientes son el recurso más valioso y, a la vez, más
escaso en las empresas.
El liderazgo es una de las variables más estudiadas debido a la gran
influencia que ejerce en una
organización. Hoy
en día, los jefes eficientes son el recurso más valioso
y, a la vez, más escaso en las empresas. De hecho,
numerosos estudios intentan obtener información sobre la
eficacia del estilo y la conducta de
dirección: qué personas poseen las habilidades
necesarias para ser buenos jefes o cómo se
potencian y desarrollan esas habilidades a través de
programas de formación.
Según Hampton
entendemos por liderazgo el proceso interpersonal mediante
el cual los directivos
tratan de influir
sobre sus colaboradores para que logren metas de trabajo
prefijadas. Con esta definición se podría considerar que
dirigir y liderar son dos conceptos análogos. Sin
embargo, el liderazgo es una
parte de la función de dirección, pero no es la única.
De hecho, podríamos definir al directivo como la
persona nombrada por la organización para desempeñar las
funciones de planificación, organización, dirección y
control.
Por otra parte, el
líder surge del grupo influyendo sobre los demás para
que actúen en concordancia o no con los
mandatos formales. Los líderes son más proactivos que
reactivos; adoptando un compromiso
personal y actuando hacia objetivos. Esta forma de actuar
propicia el establecimiento de relaciones emocionales
entre ellos.
La cuestión que
se plantea entonces es si los directivos deben todos ser líderes
y si los líderes deben ser directivos. Los estudios
realizados llevan a la conclusión de que los directivos
deberían tener también la
capacidad de liderar a los demás.
¿El líder nace o se hace?
A la hora de
estudiar y clasificar el liderazgo se pueden distinguir
dos grandes criterios: El primero de ellos plantea la
cuestión de si los líderes nacen o se hacen, es decir,
si el ser líder es algo innato o se aprende. Las dos
posturas que los representan son: liderazgo como un rasgo
de personalidad, por tanto algo innato y difícilmente
modificable. Sirve para identificar a las personas que
presentan esos rasgos.
Por otro lado,
liderazgo como un comportamiento, es decir, que puede ser
aprendido. Se trataría de determinar qué tipo de
conducta despliegan los líderes efectivos y, una vez
descubierto, diseñar programas de formación que
posibiliten el aprendizaje de los estilos de conducta
apropiados.
El segundo de los
criterios para clasificar las teorías de liderazgo está
relacionado con el análisis de las variables
situacionales. Lo representarían las teorías
universalistas, que proponen modelos de líderes
universales, válidos en cualquier situación y las teorías
situacionales, que proponen tener en cuenta variables
situacionales identificando qué estilo de liderazgo es el
más adecuado en cada situación concreta.
La teoría del
liderazgo situacional propuesta por Hersey y Blanchard
afirma que no existe una forma idónea de
proceder para influir en las personas. Los dirigentes que
han triunfado en la vida empresarial y de
las organizaciones han sido aquellos que han sabido
adaptar su comportamiento a las circunstancias de la situación característica
y propia que vivían.
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