VIABILIDAD
DE LA IDEA La
viabilidad debe estudiarse desde dos puntos de vista
principales: el comercial y el financiero. El orden
lógico es empezar analizando la viabilidad comercial
de lo que quiero ofrecer, ya que es más fácil obtener
más recursos financieros que hacer funcionar un producto
que comercialmente no tiene salida.
Lo mejor es realizar
una investigación de mercados previa. Entre lo imprescindible
se cuentan los siguientes aspectos:
- La situación actual
del mercado al que queremos dirigirnos.
Este punto se refiere
al análisis de los productos o servicios similares a
los que queremos y que ya existen; la competencia directa
e indirecta con que nos encontraremos; y las perspectivas
de crecimiento futuro.
Estos datos generales
los podemos encontrar en anuarios, revistas y diarios
especializados, preguntando directamente en las tiendas,
en las cámaras de comercio, o incluso en nuestro banco,
que puede informarle de la situación general de un sector
determinado.
- Las posibilidades
de éxito del producto o servicio.
Puede preguntar usted
mismo a potenciales clientes la opinión que les merece
lo que pretende ofrecer. Aqui es fundamental no fiarse
de lo que les digan aquellas personas que no se encuentran
dentro del público al que se vaya a dirigir. Una vez
que tenga todos los datos en su mano, dispondrá de una
base más sólida para realizar las previsiones sobre
a quién va a dirigir exactamente su producto o servicio,
su ni vel económico, los cambios que deberá realizar
para adaptar lo que of rece a lo que realmente quieren
los consumidores potenciales, etcétera.
- Previsión de precios.
La fijación de los precios
es vital para poder realizar la previsión de las ventas
y el posterior análisis financiero. Los métodos principales
son: en función de los precios de la competencia, en
función del coste de producción del producto y considerando
unos márgenes mínimos.
En todos los casos deberá
ajustarse por una serie de factores, como son el grado
de innovación que ofrece el producto o servicio sobre
los existentes, las ventajas en el servicio que ofrezca,
etcétera. Si es algo totalmente nuevo hay que realizar
una encuesta entre posibles clientes, preguntándoles
qué precio consideran razonable para lo que ofrece mos
o bien sugiriéndoles un precio y que le indiquen si
lo consideran caro, barato o aceptable para lo que se
les ofrece. Dentro del plan comercial uno de los puntos
más delicados, por ser uno de los más importantes, es
la previsión de ventas. De una buena previsión de ventas
dependerá que el resto de nuestros ob jetivos sean válidos.
Entre los métodos más
comunes para analizar la viabilidad de nuevos proyectos
se encuentran:
- Análisis de la competencia.
Ver a qué clientes venden
sus futuros competidores, cuáles podria "robarles"
y cuántos de los que ellos no captan podria con seguir
gracias a lo que usted ofrece y ellos no. Debe tener
en cuenta también la competencia indirecta, la que ofrece
productos o servicios que satisfagan la misma necesidad
que la que usted ofrece pero de manera diferente.
- Análisis de los
clientes potenciales.
Útil sobre todo para
negocios totalmente nuevos en los que no tiene nadie
en quién fiarse. Del total de clientes potenciales estimará
el porcentaje que se verá atraido finalmente por lo
que ofrece.
-Barreras de entrada.
Se trata de analizar
aquellos factores que dificultan la incorporación a
un mercado de nuevos competidores a un sector. Las más
comunes suelen ser las economías de escala, al disminuir
el coste de los productos a medida que aumenta la producción.
Esto facilita mucho el trabajo a las empresas que están
ya implantadas en el sector. La diferenciación de productos
mediante patentes y marcas, y la dificultad para acceder
a canales de distribución muy consolidados también son
obstáculos importantes.
-Conocimiento de la
legislación.
Es muy importante conocer
en detalle la legislación que corresponda a la actividad
concreta que va a desarrollar su empresa, ya sea desde
el punto de vista medio ambiental o urbanístico.
-Método Delphi.
Consiste en conseguir
las opiniones de expertos y conocedores del mercado
o sector en el que va a moverse sobre el volumen de
ventas que puede alcanzar. El juicio final será una
combinación de lo aportado.
-Métodos deductivos.
Válidos cuando el sector
no es complejo o tiene una serie de clientes casi fijos.
Por supuesto, pueden combinarse varias de estas técnicas
para alcanzar un resultado lo más aproximado posible.
Y, sobre todo, no olvide que es mucho mejor subestirnar
las ventas posibles que no encontrarse con un exceso
de producción o en una situación constante de pérdidas.
También ten ga cuidado de no caer en el error de estimar
una cifra de ventas superior a la ca pacidad de los
recursos productivos o humanos de que dispone.
Análisis del mercado
Lo que permite a una
empresa ofrecer los productos más adecuados a sus clientes
es, entre otras cosas, el grado de conocimiento que
tenga sobre sus clientes potenciales y reales, sus necesidades
y deseos, sus hábitos y capacidad de compra, etc.
Los procedimientos de
compra, por ejemplo, ayudarán a influir en la decisión
final de adquirir el producto (por ejemplo, favoreciendo
el consejo de una tercera persona). Hasta ahora se han
identificado cinco papeles distintos que pueden ejercer
una o varias personas que influyen en la compra de un
producto. El iniciador es quien sugiere o motiva la
compra; el influenciador es aquel que ejerce una influencia
positiva o negativa sobre la compra; el decisor es quien
toma la decisión final de comprar o no; el comprador
es la persona que se ocupa de realizar la compra; el
usuario es quien disfruta finalmente del producto.
El análisis del mercado
puede hacerse de forma más o menos sistemática. Es inevitable
que un emprendedor haya realizado un análisis inconsciente
del mercado decide ofertar un producto. Por otro lado,
las grandes empresas que disponen de grandes presupuestos
tienen equipos de profesionales dedicados únicamente
a esta labor. Si bien existen toda una serie de técnicas
para realizar esta investigación, al emprendedor no
le quedará más remedio que realizar "pequeños estudios"
y pruebas en el mercado para conocer detalles del mismo.
Este tipo de análisis informal, sin embargo, se ha mostrado
suficiente en el caso de poner en marcha una empresa.
Análisis de la empresa
Conocer la situación
de la empresa frente al mercado es tarea del marketing,
que se encarga de realizar un análisis interno con este
fin, recogiendo información sobre el volumen de ventas,
los productos vendidos y su distribución, los costes
de producción y venta, etc.
Otro análisis importante,
que todo emprendedor debería plantearse, es el de la
gama de productos. Normalmente se empieza con un determinado
producto, pero pronto se introducen nuevas líneas del
mismo con el objetivo de llegar a más clientes. El resultado
puede ser una oferta dispersa y poco coherente de productos
que no aporte ningún beneficio concreto a la empresa.
Habrá que examinar qué productos ofrecer y cómo responde
a estos el mercado, cuáles son los que aportan beneficios
al negocio y cuáles no y de estos cuáles hay que suprimir
y cuáles mantener.
También hay que estudiar
en qué fase del ciclo de vida se encuentra un producto.
Dado que todo producto se introduce en un mercado, se
desarrolla y finalmente desaparece, hay que estar atentos
para detectar la decadencia de un determinado producto
o el momento de invertir en nuevas posibilidades.
Desarrollo de nuevos
productos
Los productos que una
empresa ofrece al mercado acaban con el tiempo agotando
su capacidad de atraer clientes. Por eso hay que estar
pensando en nuevos productos para substituir los que
van dejando de ser rentables. Incluso en el caso de
que un producto resulte lo suficientemente atractivo
como para permanecer largo tiempo en su etapa de crecimiento,
puede convenir lanzar nuevos productos para abordar
otros segmentos o simplemente para responder a la competencia.
La función de marketing
de la empresa está en posición privilegiada de proponer
y diseñar nuevos productos. Se puede determinar qué
atributos debe tener el nuevo producto para tener éxito
en el mercado y, luego, en coordinación con producción
y el resto de áreas de la empresa, se puede abordar
el desarrollo y lanzamiento de estos nuevos productos.
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